Travesía por Cebollera. 20 de junio de 2026

Tras varias complicaciones con la logística de esta excursión, se llegó a la acertada solución de contratar un taxi furgoneta para el regreso.
Así que finalmente, ocho valientes aceptaron el reto.

Dejamos un coche a la entrada del embalse de Pajares y seguimos con los otros dos hasta una granja en la cola del pantano. Comienza la caminata adentrandonos en los Abescos, sobre el río Lumbreras.

Al principio por pista forestal entre bosque mixto de pino naranja, hayas y acebos, hasta que se trasforma en camino sobre hierba, concluyendo a pie de rio. Momento de atravesarlo y empezar una selva sin traza ni sendero. Dos horas de pura intuición pasando parajes increíbles.

Poco a poco, la orientación del guía va virando a la derecha, para salir a una zona mezcla de praderio y pino. Nos dirigimos a un collado que da vistas al circo glacial de Cueva grande, bajo los cortados de la Mesa. Espectacular, pero menos que el siguiente, el de la laguna Chopera. Mágico. La bordeamos con el coro de ranas animando.

Nos introducimos ahora en el pequeño valle nacedero del Lumbreras, donde aún pudimos atravesar zonas de nieve. Terminamos ganando el límite riojano y alcanzando el alto de la Chopera (2145 m). Un respiro de aire fresco con vistas a la laguna Cebollera. Nos lanzamos hacia ella por una arista con grandes vistas sorianas. Hora de refrescar los pies y comer bajo pinos.

Acordada la hora del taxi, nos apresuramos a través de más bosques de pino y roble.

Un rutón (22 km) que recordaremos. Exigente pero extasiante.