Pico Meriendillas. 16 de noviembre de 2025
La mejor manera de terminar la semana de divulgación de los deportes de montaña del club es con una excursión. En esta ocasión nos dirigimos a Foncea para hacer una ruta sencilla y disfrutona.
A alguno le vino bien que en esta ocasión no se madrugara mucho y aprovechó para surtirse de las famosas morcillas del pueblo, que acarreó durante toda la excursión por si en algún momento hicieran falta. Sobre las 10 y media partimos del pueblo alrededor de 20 personas, incluido un local que quiso acompañarnos como miembro del club de montaña Foncea y que nos fue ofreciendo todo lujo de detalles durante la ruta.
Ascendimos por un sendero a buen ritmo ganando poco a poco altura sobre las zonas de cultivo, que en esta época visten de colores apagados. Así anduvimos hasta llegar a un cruce de caminos desde el que rematamos la subida por un cortafuegos corto pero intenso. Arriba se encontraba la divisoria entre La Rioja y Burgos, marcada con una valla que fuimos siguiendo hasta el alto de peña las Yeguas, que por cuestión de metros, pertenece a Burgos.
Desde allí descendimos y rodeamos un pinar hasta dar con la vaguada del arroyo de Barbalantes, desde el que se podría descender hacia Pancorbo, pero nosotros remontamos la poca altura que habíamos perdido y llegamos al pico Meriendillas, una protuberancia rocosa desde el que se puede divisar el cañón de Pancorbo abajo, el Gorbea a la derecha y el San Lorenzo a la izquierda. También, por unos pocos metros, pertenece a Burgos.
Bajamos del pico por la otra vertiente y llegamos enseguida a la cueva de los Tasugos, que no es cueva sino sima, como bien dijo alguno, pero que tiene algo de recorrido. Mientras que unos la visitamos, otros prefirieron esperar con el bocadillo en la mano.
Reanudamos la marcha por un precioso camino entre un bosque de pino laricio, que nos acerca hasta la laguna de Foncea, que, como está seca, es aprovechada por yeguas y caballos para pastar. De aquí tomamos un camino descendente hasta el Hoyo, un pequeño valle que parece cerrase sobre sí mismo. Volvemos a subir. En la cima nos espera un precios arco de madera construido con motivo del trail que aquí se celebra. Solo nos queda descender por los escalerones directamente a Foncea, donde terminamos con una jarra en la mano.
Damos por concluida así la XXXVII Semana de Divulgación de los Deportes de Montaña, que esperamos que hayáis disfrutado.
