Excursión por Santa Engracia de Jubera. 1 de febrero de 2026

Hola compañeros.

Empezamos febrero del 2026 con una ruta que transcurrió por las tierras de la Rioja silenciosa… despoblada… olvidada… e ignorada. El valle del Jubera y algunas de las aldeas que componen el ayuntamiento de Santa Engracia del Jubera. 24 kilómetros que empezamos a las 8 de la mañana en Santa Engracia pueblo con un chaparrón que nos sorprendió y nos metió el miedo en el cuerpo por todo lo que nos quedaba por delante todavía.

En 15’ estábamos ya en las calles de San Bartolomé y cruzando la carretera que sube a San Martín por el Ombo para bajar a las minas de Galena/Plomo de Jubera; la mina Providencia. Allí los 43 excursionistas disfrutamos viendo las entradas a las galerías y el chorrón del barranco San Martín en la cueva minera más grande y espectacular de toda la mina. También porque la lluvia había cesado y se veía que íbamos a tener al final un buen día que estaba mejorando paso a paso nunca mejor dicho.

Remontamos el río Jubera por la izquierda frente al pueblo que le da nombre (o al revés) y alcanzamos el paso empedrado de Peña Mala por el mismo camino de herradura que bajaba la gente de Santa Marina y El Collado al valle. Seguimos remontando las laderas hasta alcanzar la cota más alta de la excursión en el cordal que separa el rio Jubera del barranco San Martín. Una pequeña bajada al portillo de Dehesillas y a partir de ahí quedaban todavía 14 kilómetros de suave llaneo hasta el pueblo de El Collado y posterior descenso hasta el final de la ruta. Pero lo más duro estaba hecho.

Seguimos por una pista de saca de leña rodeados de pinos y mas tarde de robles deshojados hacia El Collado. Un par de revueltas para cruzar dos barranquillos y a almorzar al solete a El Collado. Llevábamos ya 14 kilómetros y ya toca bajar y bajar. Primero por la Solana del Cristo hasta la cuenca del barranco San Martín donde ya se ve y se oye correr el agua. Ahora tiene más caudal que el Jubera, es un barranco que aspira a ser río.

Llegamos a San Martín pueblo y después de atravesarlo cruzamos el puente más bonito que hay en La Rioja, y no es viejo ni romano. Hecho hace pocos años por gente de esta aldea. Unas fotos y a descender por el cañón bajo el Pico Peña Muro vigilados por los buitres que viven en sus salvajes paredones. Espectacular.

Ya con la inercia de la bajada y las ganas de comer llegamos rápido al cruce que hemos tomado 6 horas antes hacia La Providencia. Otra vez a San Bartolome y tras el último repecho en la empinada Santa Engracia llegamos a los coches. Con ganas, nos hemos dado una paliza con mucho gusto.

Después de cambiarnos 32 de los 43 andarines nos vamos a devorar y a disfrutar de una también espectacular comida que nos ha preparado Blanca y su familia. Muchas gracias de parte de la Sociedad de Montaña Iregua de Alberite. Superbueno todo y en especial los caparrones con berza y bien de “sacramentos”. Enhorabuena.

¡Nos vemos en la próxima!